No existe una regla general que pueda ser aplicada en este caso. Cada programa debe ser adaptado a las demandas de la situación de campo. No obstante deben tomarse ciertas consideraciones:
Es muy importante establecer la razón de la vacunación
Pollos y pavos de engorde– La vacunación se enfoca en la reducción de las pérdidas económicas causadas por las infecciones por el MPV ya que esto se refleja directamente en pérdidas de peso y en un resultado productivo bajo del lote.
Ponedoras y reproductoras (gallinas y pavas)– El enfoque de la vacunación es proteger el oviducto contra las infecciones por el MPV lo que puede resultar en caídas de producción y cambios en la calidad interna y externa de los huevos.
En este contexto la vacunación de aves jóvenes (pollos y pavos de engorde) se hace a una edad temprana (1 – 3 días de vida) y especialmente en pollos de engorde se enfoca en inducir suficiente protección para cubrir el periodo de engorde. En ponedoras y reproductoras (gallinas y pavas) los programas se enfocan en la protección del oviducto durante todo el período de puesta.
Generalmente se recomienda dejar de cuatro a ocho semanas entre dos vacunas vivas de MPV. Para obtener el mejor efecto de la vacuna inactivada se deben dejar 4-6 semanas entre la última vacuna viva y la aplicación de la vacuna inactivada.
Para sugerencias sobre programas de vacunaciones y los tipos de cepas vacunales ver la sección de: