Los pollos y pavos de engorde podrán tener un mal resultado productivo debido a una mala conversión alimenticia y reducida ganancia de peso. Las infecciones bacterianas secundarias como por ejemplo por E. coli u O. rhinotracheale pueden resultar en aumento de los decomisos en la planta de procesamiento, especialmente cuando la infección ocurre unas semanas antes al sacrificio.
Las pérdidas económicas son debidas principalmente por caídas en la producción y la presencia de huevos de mala calidad. Muchas veces la producción retorna a los niveles normales previos a la infección. En reproductoras el porcentaje de eclosión puede estar también afectado negativamente.

Grfico 1: producción semanal de dos diferentes lotes (lote A y lote B) tras una infección con MPV a las 32 semanas de edad